Pinturas únicas al óleo y acrílico que transforman espacios cotidianos en experiencias sensoriales.
Antes de pintar, estudié turismo. Pero fue navegando por las Islas Galápagos donde mi mirada cambió para siempre.
Allí el color dejó de ser solo belleza: era equilibrio, ciclos perfectos, respeto. Entendí que la naturaleza no se compone al azar. Se ordena.
Spinoza, el filósofo de la naturaleza, sostenía que no existe separación entre lo material y lo espiritual: en la naturaleza veía la expresión de lo sagrado. Esa idea guía cada uno de mis cuadros.
Cuando compongo, busco que el color no compita, que conviva. Que el todo esté presente en cada parte.
Cada obra nace de una observación: una luz particular, una emoción sin nombre, una textura que pide ser traducida al lienzo.
Estudio la composición en papel antes de tocar el lienzo. La geometría invisible que sostiene la emoción visible.
Construyo la pintura en capas sucesivas. El tiempo forma parte del proceso; algunas obras maduran durante semanas.
Cuando la pintura habla por sí misma y no necesita más intervención, está lista para encontrar su hogar.
Obra Disponible
Cada pintura es única. Encuentra la pieza que transformará tu espacio en una experiencia sensorial permanente.